Lunes 26 de marzo de 2018

Palacio de la Moneda Siglo XIX

En 1783, los trece pliegos con los planos fueron enviados a Lima y aprobados ese año.

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En 1805, la Real Casa de Moneda entró en funciones en su nuevo edificio construido en dos pisos. El costo aproximado fue de más o menos $1.000.000 de pesos de la época.
Originalmente, el Palacio de la Moneda tenía cien metros de frente por ciento veinticinco de fondo.

En 1783, los trece pliegos con los planos fueron enviados a Lima y aprobados ese año. El propio Toesca fue el encargado de dirigir la construcción, la cual fue catalogada por uno de los encargados de evaluar el proyecto, el ingeniero don Mariano Pusterla, como uno de los más "armoniosos, ostentosos y acertados edificios de esos dominios, y acaso el mejor de todos los ocupados en la real Casa de Moneda, en ésta y la otra América".

En 1784 comenzaron a construirse los cimientos, para lo cual se ocuparon once millones de ladrillos, roble de Maule, ciprés y alerce de Valdivia, piedras del cerro San Cristóbal y cal de Polpaico.

Durante el gobierno de Ambrosio O'Higgins, quien consideraba que el edificio superaba en mucho la obra para la cual estaba destinado, Toesca encargó a España el resto de los materiales, los cuales fueron traídos en la fragata El África, y llegaron al puerto de Valparaíso en marzo de 1792. El listado comprendió:

  • 104 rejas para ventanas
  • 42 balcones
  • Chapas y pestillos
  • 620 clavos de media vara
  • 5.500 clavos de tercio
  • 18.000 de cuarto
  • 28 quintales de clavo medio tillado

Toesca no pudo ver terminada su obra, pues murió en 1799. El ingeniero militar Agustín Cavallero continuó la labor del italiano. En 1805, cuando todavía faltaban algunas terminaciones, el gobernador Luis Muñoz de Guzmán dio por inaugurada la Real Casa de Moneda de Santiago de Chile, cuyo edificio fue considerado uno de los mejores y más armoniosos de la América colonial.